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Jugándote por más cada vez y arriesgando más cada día

¡Abrimos el Blog Amarbailar 2017, con una invitada DE LUJO!

DIANA ALBRECHT – Bailarina Paraguaya viviendo en Estados Unidos, actualmente parte del elenco estable del Boston Ballet como solista, Artista de Gaynor Minden,  y como si fuera poco, estudiante de Business Management en la Northeastern University.

Amamos sus respuestas, así que nos tomamos el atrevimiento de ir resaltando lo que más nos gustó en negrita y cursiva, también a medida que vayan leyendo pueden ingresar a los enlaces que hicimos en las compañías, maestros y competencias que menciona para que conozcan más a fondo cada detalle de este hermoso mundo del ballet.

¡Gracias una vez más Diana por aceptar compartir con nosotros y nuestros seguidores un poquito de tu historia, tus experiencias y por tus palabras de aliento para los futuros bailarines!

EMPEZAMOS!!!

¿Cómo llegaste al mundo del baile, desde un principio supiste que esto era lo que querías para tu vida?

Comencé a los 3 años porque una prima mía tomaba clases de ballet y cada vez que íbamos a buscarla yo me apasionaba con la música y el bailar, tanto que no quería ir de vuelta a mi casa. No me imaginaba que iba a ser una carrera para mí. Una cosa llevó a la otra. El ballet para mí fue siempre un desafío y cada premio en competencias o el avanzar técnicamente fue una conquista. Creo que me apasionó y busqué crecer y crecer hasta que los desafíos aumentaron, se hicieron grandes y siguen siendo aun más grandes y las satisfacciones también, que no consigo parar.

¿Qué fue lo que te impulsó a dar el gran paso y salir del país? ¿Cuántos años tenías y cómo empezaste?

Creo que uno necesita cambios constantemente. Esta semana terminamos el ballet Artifact 2017 con el Boston Ballet, una de las obras del famoso coreógrafo William Forsythe. Trabajar con el fue una experiencia inolvidable, una de las cosas que nos dijo es que “la mente quiere aprender” y debemos educarla constantemente para evolucionar. Yo creo que cada cambio en mi vida fue eso, buscar evolucionar y no conformarme. Salir del país puede ser muy duro especialmente si hay diferencias de idiomas y culturas, pero uno solo puede aprender más y crecer saliendo del área de confort y enfrentando desafíos en ambientes de alta competitividad.

Viviste en Washington DC aproximadamente seis años, un salto grande en tu vida y en tu carrera de bailarina. ¿Fue difícil estar lejos de tu familia y amigos? Si fue así, ¿Qué te ayudó a sobrellevar esa situación?

Es difícil cada día el estar lejos de la familia. Lo que me ayudó fue la tecnología, el poder comunicarme con ellos diariamente y saber que ellos quieren el éxito para mi, tanto como yo y que disfrutan de cada avance conmigo. Mi familia es mi mayor soporte. Esta carrera es muy difícil, nada es fácil y debes ser muy fuerte mental, física y emocionalmente. Lo que me ayuda en momentos críticos es hablar, meditar, desahogarme y recordar que finalmente todo pasa. Luego uno piensa: Wow… valió la pena resistir! Creo que todas mis experiencias y momentos difíciles me ayudaron a formar una coraza de acero.

¿Cómo llegaste al Washington Ballet? ¿Podrías compartir como viviste el proceso previo? ¿Fue a través de una audición, habían muchos bailarines en tu misma situación, estabas nerviosa?

Decidí volver a mi país después de dos años en Rio de Janeiro, donde integré la Compañía Jóven de Ballet, para planear mi futuro. Quería venir a los Estados Unidos al menos por un mes!!! Luego de enviar un decenas de videos y e-mails a todo el mundo, recibí la invitación de uno de los miembros del jurado del Youth America Grand Prix, que en esa época era director del American Ballet Theater Studio Company. El vio algo en mí y me cambio la vida. Fui a New York para competir en el Grand Prix, con dos semanas de preparación. Tomé clases durante la competencia, donde el director del Washington Ballet me ofreció un contrato para el Washington Ballet Studio Company. Si, había mucha gente de diferentes partes del mundo en la clase. Mi experiencia en New York fue un sueño. No estaba nerviosa porque decidí disfrutar del momento a pesar de lo que fuera a pasar.

No hablaba inglés, fue todo muy rápido, fui la primera paraguaya en participar en dicha competencia y quería dejar bien en alto el nombre del país a que representaba (Paraguay). Las cosas pasaron y podría escribir un libro sobre todo lo que viví en esas tres semanas, cosas inesperadas y extraordinarias ocurrieron y jugaron a mi favor. Definitivamente mi vida cambió desde entonces.

Como en todos lados, seguro empezaste de cero, ¿cómo ganaste tu lugar en la compañía?

Trabajo, trabajo, trabajo. Hacer lo que parece imposible y soportar de todo. Ser respetuosa aunque escuches algo que no te guste, demostrar interés en aprender. Siendo humilde, siendo tu misma, imitando/aprendiendo lo bueno que ves. Jugándote por más cada vez y arriesgando más cada día. Con tu trabajo en el escenario, demostrar que sos confiable, así llegan los roles mas importantes. Pero es un proceso. Esta profesión no es de velocidad pero si de mucha resistencia.

Una vez adentro, ¿cómo era tu día a día?, ¿cuántas horas al día entrenabas?, ¿cómo estaba compuesta la clase?

Creo que comenzábamos a las 9:30 am y terminábamos a las 6:00 pm con una hora para el almuerzo. Ensayabamos lo que íbamos a presentar durante un tiempo. En el Washington Ballet tenía mucho más tiempo de ensayo para una obra de lo que tengo ahora. Las clases eran normales 40-45 minutos barra y el resto centro. Toda la compañía estaba junta tomando clase, incluyendo el Studio Company.

Ahora, hablemos del Boston Ballet, sabemos que es una de las cuatro mejores compañías de los Estados Unidos y una de las más importantes a nivel mundial. ¿Cómo tomaste la decisión de salir de donde estabas y presentarte a la audición? ¿Fue una oportunidad del momento o lo planeaste?

Sentí la necesidad de buscar nuevos desafíos. Algo dentro mío me indicó que era lo que tenía que hacer. El Boston Ballet es una compañía más grande y goza de un repertorio atractivo. Tenemos la oportunidad de trabajar con increíbles coreógrafos, aprender y crecer en cada obra. Creo que el Director y Staff artístico confían en mi talento, trabajo y habilidad, lo que es muy importante para un artista!

¿Podrías describir lo que sentiste al enterarte que fuiste aceptada? ¿Cuál fue la reacción de tus maestros en el Washington Ballet?

Sentí una felicidad inmensa. Es un sentimiento gratificante el saber que tu trabajo te lleva a lugares que solo estaban en tus sueños y que de pronto son reales. Creo que en esta carrera nadie debe tomar nada en sentido negativo. No hay dos artistas iguales y todos necesitamos encontrarnos a nosotros mismos y tenemos diferentes anhelos e ideas. Los Maestros no pueden ofenderse con las decisiones que los artistas toman porque todo forma parte de su desarrollo y de cómo ese artista elige direccionar su carrera. Mis maestros del Washington Ballet estuvieron contentos conmigo y yo también estoy muy agradecida con ellos.

En tu opinión, ¿qué le diferencia al Boston Ballet de las demás compañías?

Solo puedo dar ejemplos de lo que conozco, y es que el Boston Ballet me da la oportunidad de bailar una variedad de ballets incluyendo obras del repertorio clásico tradicional como así mismo obras contemporáneas y World Premiers de aclamados coreógrafos a nivel mundial. Me da la oportunidad de crecer e inspirarme día a día gracias al muy alto nivel de bailarines que conforman la compañía. Creo que no hay lugar para el conformismo o dejarse estar, uno siempre se siente desafiado a conseguir más y ser mejor que ayer. La competencia es con uno mismo.

Nos encantaría conocer un poco más sobre lo que es ser parte de una compañía tan importante, podrías compartir con nosotros como se preparan para las clases, cuantas horas tienen de entrenamiento, a parte de las clases de ballet que otros estilos o materias tienen, cuánto tiempo ensayan para una obra, cuál es el trato al elenco de bailarines y algún otro detalle que te llame la atención.

Un día normal para mi comienza a las 8:30am cuando llego al ballet para realizar mis ejercicios de fortalecimiento, nuestra clase comienza a las 9:45am y va hasta las 11:15am tenemos 20 min de descanso y luego comenzamos los ensayos de 11:35am a 6:30pm con una hora para el almuerzo y 5 min de descanso entre hora y hora. Contamos con una sala de terapia física y ejercicios donde podemos consultar con una terapeuta todos los días, la que nos da ejercicios de fortalecimiento y prevención de lesiones. Además tenemos acceso a masajistas, quiropracticos, instructores de pilates, acupuntura y médicos que vienen para consultas.

Si es necesario a veces tenemos workshops en los que se instruyen diferentes estilos. Pero en general trabajamos con los coreógrafos y remontadores en horas de ensayo, donde aprendemos los estilos y formas de movimiento para cada obra.

El periodo de aprendizaje de obras es intenso. Es aquí donde predomina y resalta la profesionalidad de la Compañía y de los bailarines. Generalmente aprendemos 5, 6, 7 ballets y obras a la vez, porque no hay mucho tiempo de ensayo y tenemos que adaptarnos a la disponibilidad de tiempo de los coreógrafos y remontadores. Una vez que nos lo aprendemos, luego solo revisitamos el ballet y lo ensayamos generalmente por 2 o 3 semanas antes de ponerlo en el escenario. Por eso es importante que lo técnico este sólido en clases porque en realidad no hay tiempo que perder en ensayos. Lo tienes que hacer y bien, y estar listo para bailarlo pronto.

¿En que año te promovieron a “solista”? ¿Fue inesperado?

Fui promovida para la temporada 2015-2016. Mentiría si dijera que fue inesperado, porque siempre luchamos por más, y es como que eso está en algún lugar en el sub-consiente. Pero si me sorprendió cuando el Director me informo que me iría a promover.

¿Los solistas tienen una preparación distinta a los que forman parte del cuerpo de baile? ¿Cambió de alguna manera tu día a día?

No, en realidad todos entrenamos igual. Siempre todos estamos super ocupados andando de estudio a estudio para llegar a nuestros ensayos. Mi día a día no cambió, solo que las responsabilidades aumentan.

Imaginamos que es un ambiente muy competitivo, pero a pesar de eso, ¿Cómo te relacionas con tus compañeros?

Todos nos llevamos bien. Es importante dejar de lado el ego y respetar a todos a tu alrededor. Es crucial que el ambiente se conserve saludable porque el trabajo físico y mental es agotador y es contraproducente y dañino crear fricciones.

¿Tenés o tuviste algún maestro que acompañó tu crecimiento y te haya inspirado a continuar en este mundo?

Todos mis maestros siempre me alentaron. Ahora con las redes sociales es aun más fácil estar en contacto y sentir su cariño y apoyo.

Nos enteramos que además de tu carrera como bailarina, estas en la Universidad de Northeastern, estudiando Business Management. ¿Cómo llevas la vida universitaria, combinada con tus responsabilidades actuales? ¿Cuáles son los desafíos que enfrentas? ¿Por qué decidiste estudiar en la Universidad?

Uff, es super difícil. Hay mil desafíos, en especial trabajar la cabeza cuando una está agotada física y mentalmente. Pero al mismo tiempo es algo que me llena infinitamente, me encanta aprender y colocar mi cabeza en algo que no solo es ballet. Me da perspectiva y me ayuda a construir mis sueños a futuro. Gracias al Boston Ballet y al convenio con la Northeastern University tenemos la oportunidad de tener una segunda carrera profesional, es un privilegio! Creo es un complemento que es muy importante, ahora y para el futuro.

¿Cúales son tus planes para el futuro? ¿Te gustaría volver a Paraguay a enseñar?

Hace unos años atrás tuve la oportunidad de dar algunas clases en Paraguay y lo disfrute muchísimo. Es algo que tengo muchas ganas de hacer, creo que se va dando de a poco. En muchas ocasiones tuve que negar oportunidades por falta de tiempo, ya que tenemos de vacaciones cortas acá, pero me encantaría transmitir todo lo que aprendí a lo largo de mi carrera. Tengo un millón de ideas, solo me falta actuar!

Para terminar, nos gustaría que envíes un mensaje a todos los bailarines que están con muchas ganas de salir del país y dedicarse a esta carrera, pero tal vez necesitan ese empujón final.

Creo que con esta entrevista tienen una idea de lo que es el mundo del ballet en el exterior.

Mejor comparto con ustedes algunas frases que me ayudaron y me siguen ayudando especialmente durante los momentos en uno necesita ese “empujon final”.

“Los bailarines no son buenos por su talento, pero sí por su pasión” Martha Graham

“No existen dos personas con un mismo camino, construye tu propio camino”

“No trato de bailar mejor que nadie, trato de bailar mejor que mi mismo” Michael Baryshnikov

“Esto también pasara”

“¿Cual quieres? ¿El dolor de quedarte donde estas? o ¿El dolor de crecer?” Judith Hanson Lasater

¡GRACIAS DIANA POR COMPARTIR CON NOSOTROS TU HISTORIA! 

Y a vos, que nos estas leyendo, esperamos que este post te sirva de inspiración, te den ganas de salir de tu zona de confort, que encuentres la información que buscabas y la compartas para llegar a más bailarines.

Si tenés alguna pregunta o querés compartir tu historia escribinos a contacto@amarbailar.com 

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Un Comentario

Simplemente fantástico.una verdadera lección de vida.Esforzada dedicada e principalmente humilde.

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