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El deseo te dá poder y poder es todo lo que se necesita para hacerlo realidad

¡Bienvenido Nicolás Moreno al BLOG AMARBAILAR!

Nicolás Moreno – Bailarin Paraguayo viviendo en Estados Unidos, actualmente parte del elenco estable del Sarasota Ballet, comparte con nosotros un pedacito de su vida, como llegó a donde está hoy, cómo es un día en su vida como bailarin profesional en el exterior, además de otros detalles y lindísimos consejos para cumplir tus sueños.

Resaltamos lo que más nos gustó en negrita y cursiva, también a medida que vayan leyendo pueden ingresar a los enlaces que hicimos en las compañías, escuelas y obras que menciona para que conozcan más a fondo cada detalle de este hermoso mundo del ballet.

Al final de la entrevista, si te gustó y te dejó con ganas de perseguir tus sueños, dejanos un comentario y compartí en tus redes sociales, así nos ayudas a inspirar a más y más bailarines paraguayos, queremos LLENAR el blog de historias y experiencias como las de Nicolas.

¿Dónde y cómo surgieron tus ganas de estudiar ballet?

Siempre digo que empece a bailar antes que a caminar, desde muy chico mis padres me ponían a escuchar cualquier tipo de música y yo bailaba como loco, desde los 7 años empece estudiando todo tipo de danzas hasta que a los 11 años tuve la oportunidad de participar del concurso YAGP en Nueva York y desde ahi me di cuenta que el ballet clásico era a lo que realmente me quería dedicar y en lo que me veía haciendo en el futuro.

En el 2013 ganaste una beca en un curso con la maestra Lidia Segni, ¿Cómo te sentiste al saber que ibas a ser parte de la escuela del Teatro Colón?

En el 2013 la directora del Ballet del Teatro Colón Lidia Segni me dio la oportunidad de ir a audicionar para el Instituto del Teatro Colón, ella decidió que sería mejor para mi que audicionara en el grupo de bailarines de entre 18 a 22 años, teniendo yo 15 años. De 24 bailarines en mi grupo solo seleccionaron 4 y entre esos estaba yo, ubicándome en el penúltimo curso de la carrera. Para mi fue toda una aventura ir a vivir a Buenos Aires solo, pero fue un sueño realizado saber que formaría parte de tan prestigiosa escuela y la emoción de imaginarme todo lo que viviría y aprendería

¿Cuál es tu mejor recuerdo de esa época?

Tengo muchos recuerdos inolvidables como haber tenido la chance de bailar varias veces y en distintas obras con el Ballet Profesional del Teatro Colón y al mismo tiempo con el Instituto, lo que me dió la posibilidad de meterme en el mundo profesional y poder aprender de el. Pero creo que el recuerdo más trascendente que tuve fue mi función de graduación con el Instituto donde me tocó hacer de bailarín principal en el ballet Les Sylphides también conocido como Chopiniana, un ballet romántico y muy mágico para mi, donde al principio y final se encuentra el poeta (el rol que me tocó interpretar) rodeado de 23 Sylphides (bailarinas interpretando a seres del aire que inspiran al poeta). Esa fue una función maravillosa, bailando para 3.000 personas en ese teatro incomparable.

¿Podrías contarnos más sobre tu paso por la escuela del Elisson Ballet de Nueva York? ¿Cómo surgió esta nueva oportunidad?

Me había graduado del Teatro Colón teniendo 17 años, siendo que se debe tener mínimamente 18 para conseguir un contrato en el extranjero, entonces decidí seguir estudiando. Supe del Ellison Ballet mediante amigos y me animó mucho el saber que estaba situada en Nueva York la ciudad donde siempre soñé vivir, audicioné e hice el curso de verano, que creo que fue una de las experiencias más duras de mi vida, entonces me di cuenta que si seguía con ese entrenamiento tan estricto podría llegar a completar con mi formación de mejor manera.

¿Cómo aportaron estas escuelas a tu crecimiento? ¿Notaste diferencias entre ellas? ¿Cuáles?

Ambas escuelas son Vaganova (técnica Rusa de ballet) lo cual también me ayudó a seguir formándome en base a la misma técnica, para mi fue muy bueno poder seguir estudiándola porque la considero como la mas completa.

Definitivamente las dos escuelas aportaron cosas diferentes a mi crecimiento y en tiempo indicado, como por ejemplo el Colón me enseñó a tener respeto y seriedad por mi trabajo, creo muy importante poder pasar por una escuela concentrada en formar bailarines profesionales donde cada uno trabaja por si mismo, me enseñaron que la calidad va antes que la cantidad, que la limpieza de cada paso es importante, que el ballet es un arte no solos pasos y piruetas, que con cada movimiento debe haber una intención pura, que somos arte y no maquinas. Una de las cosas que más me ayudó fue poder convivir con la compañía de ballet ya que pude entender como funciona el mundo profesional.

Sin embargo Ellison Ballet fue una experiencia que creo que todos los bailarines deben pasar para poder entender lo difícil y toda la dedicación que hay que poner para llegar a ser bailarines profesionales. Los maestros Rusos y Americanos de la escuela que nos hacían resistir sus métodos tan estrictos de enseñanza me hicieron ver que no hay limites para perfeccionarnos y aunque nosotros veamos más las cosas negativas que positivas en ellos, lo dan todo sin importarles que nos caigan bien o no, porque ese es el rol de un verdadero maestro, empujar al alumno al limite de sus posibilidades.

¿Cuál fue el impulso que luego te ayudó a querer formar una carrera profesional? Y a partir de ahí, ¿cómo empezaste a buscar oportunidades?

Fue siempre mi deseo llegar a trabajar como bailarín en los Estados Unidos siendo un país tan influyente para el ballet, creo que el deseo te dá poder y poder es todo lo que se necesita para hacerlo realidad. También creo que no hay mejor impulso que la familia y los maestros, tuve siempre la bendición de estar apoyado por mis padres y bien guiado por mis buenos maestros durante toda mi formación.

Vivir en Nueva York me ayudo mucho a buscar opciones de trabajo ya que todas las compañías de Estados Unidos realizan sus audiciones ahi, entonces me preparé bien contactando varias compañías y agendando las audiciones.

Hoy en día formas parte del Ballet de Sarasota, ¿Cómo llegaste hasta ahí? ¿Cuán diferente es la experiencia de estar en una compañía?

Después de haber audicionado en Nueva York había recibido cuatro contratos para diferentes compañías y decidí quedarme con el Sarasota Ballet ya que es muy conocido por su buen trabajo, repertorio variado, la ciudad es un paraíso y los bailarines son de todas partes del mundo.

Al firmar contrato con el Sarasota Ballet pude graduarme como bailarín profesional del Ellison Ballet ya que solamente cuando se recibe una oferta de trabajo en alguna compañía se tiene la posibilidad de egresar de la escuela.

Siempre supe que mis estudios me prepararon bien para la carrera profesional, pero al estar verdaderamente trabajando en una compañía es muy diferente, empezando por las clases que ya no son basadas en mejorar la técnica sino solo para mantener el estado y si querés seguir progresando en la técnica ya depende de tu voluntad y propio trabajo, tenemos que aprender muchas obras de diferentes estilos en poco tiempo lo cuál a veces es un gran desafío, también hay que estar siempre preparado para todo porque sin importar el reparto que te toque nunca se sabe si te tocará ensayar o hasta bailar en función si por ejemplo tu otro reparto se lastima, a veces no hay tiempo suficiente para ensayos así que cuando te toca ensayar tenes que darlo todo y estar seguro de lo que haces ya que puede que no haya una segunda oportunidad y eso le demostrará a los maestros y directores que pueden contar contigo, entre otras cosas que se aprenden estando en una compañía.

¿Cómo es un día en dentro de la compañía? ¿Cuántas horas al día ensayan, cuántas temporadas al año tienen?

En el Sarasota Ballet empezamos todos los días con una clase de ballet a las 9:30 de la mañana pero yo siempre llego una hora antes para podes estirar y hacer ejercicios, tenemos 6 horas de ensayos al día pero cada día el horario es diferente de a cuerdo a que se ensayará, hay días que tengo que quedarme a ensayar todo el día como hay días que salgo mas temprano. Tenemos de entre 7 a 8 temporadas al año, pero en la mayoría de ellas hacemos varios ballet cortos, como por ejemplo 3 diferentes ballets cortos por temporada aunque también ballets largos en otras. Durante todo este año me tocó aprender 16 ballets entre largos y cortos lo cual no fue nada fácil siendo que tenemos que aprendernos las coreografías muy rápido.

¿Cuál consideras que es el mayor beneficio de ser parte de una compañía profesional en Estados Unidos?

Siempre me gustó Estados Unidos ya que es un país muy culto, con mucha diversidad y la gente realmente apoya al arte. También me siento muy afortunado de poder trabajar en este país siendo que hay muchísimos bailarines buenos, eso quiere decir que la competencia de lugares es mayor y no hay oportunidades para todos. Pero una de las cosas mas mágicas para mi es poder compartir escenario con bailarines estrellas de todo el mundo así como participar de galas donde se presentan varias compañías y bailarines famosos.

¿Está en tus planes volver a Paraguay de manera permanente?

Creo que nací en Paraguay por una razón, si bien me formé en el exterior la mayoría de tiempo y también pienso continuar mi carrera por mucho más en otros países, siento que en algún momento volveré a mi país para poder aportar todo lo que aprendí así ayudar de alguna manera a que el ballet siga progresando de manera escolar y profesional. De hecho cada vez que voy trato de compartir todas las cosas que aprendo haciendo cursos o solamente hablando con colegas que se interesan en saber que esta pasando con el ballet clásico en Estados Unidos, siento muy importante que siendo Paraguay un país tan chico nos podamos unir y ayudar entre todos para ir levantando el ballet clásico en especial habiendo tantos talentos y ganas.

¿Cuál es el mejor consejo que podrías dar a los bailarines paraguayos que sueñan con triunfar en el mundo del ballet?

Que se enfoquen en una meta y de ahí hagan todo lo posible para hacerla realidad, tomar más clases, averiguar y meterse en cursos de ballet ya sea en Paraguay como en el extranjero porque además de aprender más cosas también se pueden llegar a dar otras oportunidades como me pasó a mi de lograr llegar al Teatro Colón mediante un curso, practicar en todo momento y con la mentalidad de que todo es posible.

Sin importar que tan bueno sea el maestro si el estudiante no da todo de sí jamas se llegará a la meta, es importante el respeto hacia el ballet como arte y al maestro como nuestro guía pero hay que saber que para llegar a cumplir un sueño todo depende de uno mismo y con cuanto amor y dedicación lo hagas. Yo hoy en día estoy cumpliendo mis sueños gracias a que me esforcé buscando opciones, sufrí al dejar a mi familia y amigos por mucho tiempo y trabajé con mucha dedicación para mejorar como bailarín y persona, así que recomiendo que se de todo por lo que uno ama porque el día de mañana la satisfacción será mucho mas grande que el dolor.

¡GRACIAS NICO POR COMPARTIR CON NOSOTROS TU HISTORIA! 

Y a vos, que nos estas leyendo, esperamos que este post te sirva de inspiración, te den ganas de salir de tu zona de confort, que encuentres la información que buscabas y la compartas para llegar a más bailarines.

Si tenés alguna pregunta o conocés a algún bailarin que quieras que entrevistemos dejanos un comentario o escribinos a contacto@amarbailar.com 

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